¡YA ES HORA DE ESPÁBILARSE!

Ya no hay que aguantarse la discriminación con que se encuentran los Judíos paternales. Aquí hay unas cosas para recordar para cumplir la igualdad. No convertirse NUNCA. Recuerda que los judíos te necesitan a tí más que tú necesitas a ellos. Si ellos te quieren, te tienen que querer por las buenas y por las malas y sin condiciones. Tú padre no es tu padre con condiciones, así que, tu judaismo no tiene condiciones. La fuerza económica puede realizar los cambios. No participes en ninguna sinagoga ú organización judía que no reconozca la descendencia paternal. Si no hay unas que lo hagan donde vives, forma tu propio grupo ó minyán. Busca otros con las mismas ideas tuyas y organiza encuentros en las casas, al principio, hasta que crezca. Lo más importante es mantenerse los principios y no rendirse delante la discriminación.